Historia

EN 1958, Felipe Motta Cardoze abre las puertas de un pequeño local, en la Avenida "B" de la ciudad de Panamá. La modesta empresa cuenta apenas con cuatro empleados, pero gracias al tesón de don Felipe, aunado a una férrea disciplina laboral, pronto comienza a prosperar el negocio.

Don Felipe observa pocos años después la dirección en que se extendía la ciudad y muda la empresa a un costado de la estafeta de correos de la Avenida Balboa. Mientras él y sus hijos, que se integran a la empresa, se empeñan en brindar el mejor servicio a sus clientes, van obteniendo nuevas representaciones entre las mejores casas licoreras del mundo y la empresa mantiene un constante ritmo de crecimiento. Sus innovadoras canastas navideñas son un éxito entre la sociedad local.


En 1977, Felipe Motta e Hijo construye su edificio propio en la Urbanización Marbella, convirtiéndose en el primer local comercial de dicha área. Se distingue por su rápido y excelente servicio. Durante estos años, ingresan a la empresa miembros de la tercera generación. Al llegar el nuevo milenio, la empresa se ha convertido en el primer importador y detallista de licores del istmo, y es fuente de asombro entre los conocedores del mundo del vino por su extraordinaria gama vinícola: la tienda no tiene rival en América Latina. Además de abrir una sección de productos gourmet para complementar las necesidades de sus clientes de Marbella, a principios de 2003, la empresa abre otra sucursal en el sector de El Dorado, para desde ahí atender las necesidades del sector noreste de la ciudad.